Burdeos es una capital cargada de Historia conocida en todo el mundo por sus vinos, con una impresionante oferta museística y un ambiente joven y animado que la hacen muy atractiva. En su enorme centro histórico no encontrarás bloques de pisos ni ningún edificio que desentone. La arquitectura es la seña de identidad de una ciudad elegante y cuidada. Te descubro los mejores planes para conocer Burdeos en una visita de dos o tres días.
Un centro para pasearlo
Burdeos cuenta con casi 50 hectáreas de zonas libres de coches, y también tiene la calle peatonal comercial más larga de Europa (St Catherine). Además, toda la ribera del Garona es un enorme paseo fluvial con zonas verdes y con un muestrario de preciosas fachadas neoclásicas que se asoman al río. Quizás la imagen más icónica de la ciudad, la que verás en todos los perfiles de Instagram, es la de la impresionante Plaza de la Bolsa. En el pasado fue la puerta de entrada a todo el comercio de la ciudad y desde 2006 todo el protagonismo se lo lleva el «Espejo de agua», un enorme estanque que hace que la arquitectura de la plaza se refleje sobre la superficie acuática.

Dejamos atrás el río y cruzamos alguna de sus antiguas puertas medievales para recorrer las calles estrechas de su centro histórico. Los accesos más impresionantes son los de la Puerta Cailhau, que formaba parte del antiguo Palacio de Leonor de Aquitania, y la Puerta de la Grosse Cloche, llamada así por la enorme campana de 7 toneladas que se sitúa sobre ella.



En el interior de la antigua muralla están los principales monumentos de la ciudad. Uno de nuestros edificios favoritos fue la Ópera de Burdeos, que además tuvimos la suerte de ver por dentro gratuitamente porque había una exposición de fotografía en la preciosa galería principal y te dejaban asomarte a la escalinata y a uno de los palcos.




Vale la pena acercarse a la Catedral de San Andrés, cuya entrada además es gratuita. Junto a ella, la Torre de Pey Berland, que ofrece las mejores vistas de la ciudad. Además de la Catedral, nuestras iglesias favoritas del centro fueron Notre Dame, en cuya puerta te recibe la escultura de Goya, que vivió sus últimos años en la ciudad, y San Pedro, con unas impresionantes vidrieras.






Cierra el centro histórico por el norte la enorme Plaza Quinconces y su impresionante Monumento a los Girondinos. A pocos metros de allí está el Jardin Public, un agradable parque que alberga en su interior el Museo de Ciencias.



Los barrios más alternativos
Muy cerca del centro te encontrarás tres barrios «alternativos» con mucho encanto. En la zona sur, entre el centro y la estación de trenes, está el Barrio de St Michel. Es imprescindible acercarte solo por conocer la impresionante Basílica de San Miguel, una iglesia que no tiene nada que envidiar a la Catedral. A pocos metros está también la Iglesia de Santa Cruz, con una preciosa fachada románica. La calle que une ambas, la Rue Camille Sauvageau está llena de tiendecitas y bares bohemios.



Pero si en Burdeos hay un barrio bohemio por excelencia es Chartrons, al norte del centro, a pocos metros de Quinconces. Es el barrio de los artistas y los anticuarios, y esto se respira en sus calles con solo recorrerlas. La iglesia de San Luis o el ambiente de la plaza del antiguo mercado, hoy convertido en centro cultural, son rincones que no te puedes perder. También descubrirás en él graffitis y arte urbano.


Poco a poco Burdeos ha ido conquistando otros espacios «alternativos» y Darwin Eco-système, al otro lado del río, es una prueba de ello. Los hangares de este complejo industrial hoy están reconvertidos en centro cultural, sala de conciertos, skatepark y zona gastronómica. Se puede llegar dando un paseo desde el icónoco Pont de Pierre o montándote en uno de los barcos que salen desde la Plaza de la Bolsa. El viaje solo cuesta 1.80 y te da otra perspectiva desde el río. Puedes bajarte en la Plaza Stalingrado y caminar hasta Darwin en un pase agradable junto al río de 15 minutos. Los fines de semana el barco también hace parada junto al centro cultural. A dos pasos de Darwin también puedes encontrar el interesante Jardín Botánico de la ciudad.




Los Museos
La ciudad tiene tantos museos y tan interesantes que te será difícil elegir. El Museo de Bellas Artes, justo dentrás del Hotel de Ville ocupa dos galerías alrededor de los jardínes municipales repletas de obras de arte. Renacentistas italianos, barrocos españoles y románticos e impresionistas franceses componen una colección de mucha calidad expuesta de manera muy atractiva a la manera de las galerías de arte del siglo XIX. La entrada incluye además la visita a un edificio cercano donde se exponen las muestras temporales.


El Museo de Aquitania, también en el centro, es el gran museo de historia de la ciudad y la región que te cuenta todo lo que ha pasado en ella desde la Antigüedad a la actualidad. Y cuando te digo todo, es todo. La ciudad cuenta sus grandezas pero también sus miserias como uno de los principales puertos esclavistas de la Europa moderna. Una buena colección de arte romano, el sarcófago de Montignac o la recreación de los comercios y bodegas de Burdeos bastan como motivos para visitarlo.


En el barrio de Chartrons está el CAPC, el Centro de Arte Contemporáneo de la ciudad. Solo por ver el edificio, un antiguo almacén en el que en el pasado se guardaban todos los productos traídos de las colonias, vale la pena. La colección y las exposiciones temporales son muy interesantes para los amantes del arte contemporáneo.




El otro gran centro contemporáneo de la ciudad está junto a la estación de trenes y es MECA. Más que un museo es un centro de creación en el que se expone FRAC, el fondo regional de arte contemporáneo de Nueva Aquitania. Lo más impresionante, sin duda, es la increíble arquitectura del espacio.


Por último, la Ciudad del Vino, al norte de la ciudad, no es estrictamente un museo, pero es todo un centro cultural dedicado al vino, su historia, su vinculación con las distintas civilizaciones y territorios, así como con la propia ciudad de Burdeos. Tengo que reconocer que en un primer momento tuve algunas reticencias a visitarlo porque me parecía que podía ser un parque temático. Sin embargo, la calidad de la museografía y los audiovisuales, la increíble arquitectura y el discurso del espacio me conquistaron. La entrada cuesta 22 euros e incluye la degustación de un vino en la terraza panorámica.
Sí queréis saber más sobre la Historia y el Arte en Burdeos os recomiendo seguir la cuenta de Instagram de Burdeos en español que lleva Juan Reyero, un sevillano apasionado de la Cultura que vive en Burdeos.

Comer y beber en Burdeos
Porque no todo van a ser monumentos y museos… Nosotros seguimos las recomendaciones de algunos amigos y la verdad es que triunfamos. Le Petit Commerce fue nuestro favorito. Con deciros que fuimos dos días… Sus ostras, los caracoles, los mejillones, el tartar de pescado y la dorada son para no perdérselos. En Chartrons comimos en Le Bistrot des Anges y nos encantó, un menú a mediodía muy completo y a buen precio. Otro día comimos en Aux Reves y nos gustó, aunque el menú era un poco más caro. Para probar vinos de la tierra fuimos a Le Bar à Vin, que es un elegante bar con precios muy pero que muy asequibles porque es propiedad del Consejo Regulador de los Vinos de Burdeos y su estrategia es dar a conocer sus caldos a través de este espacio.
Comer en Burdeos no es barato. Los menús a mediodía normalmente incluyen entrante, plato principal y postre por entre 20 y 25 euros, bebida a parte. En cuanto a las cenas, que normalemente hicimos a la carta, lo normal es que te cobren unos 30 euros por persona.



Cómo llegar desde el aeropuerto
El aeropuerto está bastante cerca de la ciudad y bien comunicado con el centro. Hay un autobús que conecta en 30 minutos el aeropuerto con la estación de trenes que cuesta 8 euros. Nosotros tomamos el tranvía que desde 2023 conecta en unos 40 minutos el aeropuerto con Puerta de Borgoña, pasando antes por al Catedral y otros lugares céntricos. El billete solo cuesta 1.80€.
Excursiones
Nosotros completamos la visita a Burdeos con una escapada a St. Emilion, un precioso pueblo a menos de 30 minutos en tren. Te dejo aquí el post.
Un comentario en “Burdeos, la ciudad del vino y los museos”