Liquidación por cierre

Pues ya acabó la Navidad y ahora… ¿ahora qué? Ahora… ¡Rebajas! ¿Os habéis dado cuenta de que todas nuestras festividades parecen girar en torno a un centro comercial? El 7 de Enero te vas a las rebajas y en la interminable cola para pagar conoces a alguien. Con un poco de suerte te regala algo para San Valentín y por supuesto compráis juntos el regalo del día del Padre. Estrenas ropa el Domingo de Ramos para que te vea guapo. El Lunes de Pescadito tienes que escaparte del trabajo a media mañana porque no sabes que ponerte. La Feria trae problemas, todo el mundo lo sabe, y acabáis rompiendo. Menos mal que tu madre te hace buenos pucheros para superar tu “depre” y para agradecérselo le haces un buen regalo del Día de la Madre. Cuándo te quieres dar cuenta estás nuevamente en otras rebajas, esta vez las de verano…

Pero, ¿existen rebajas para todo? Está claro que en el amor no.Todo el mundo sabe que las gangas son una leyenda urbana… Las cosas buenas, las cosas realmente buenas nunca están de rebajas. Al final lo más que te puedes llevar en esta vida es una tara… O a un tarado. Hay gente a la que esto parece no importarte y está continuamente de saldo. Los hay que salen a comprar con la idea de llevarse a casa una buena chaqueta de piel y, no saben como, acaban comprando una imitación en el Charco de la Pava. Lo peor es que en ocasiones podemos llegarnos a creer que nuestra imitación es auténtica. Y cuanto más te empeñas en justificar tu elección, más te mientes a ti mismo. “La marca es de verdad. Esto seguro que es robado”. Afortunadamente siempre hay algún buen amigo que sabe decirte: “Chico, esa chaqueta (¿de verdad creeis que seguimos hablando de ropa?) no te queda bien”.Y no, cuando pasa algún tiempo nos damos cuenta de que nuestra “ganga” no era tal y terminamos por arrinconarla en el armario.
Hay quién tarda en darse cuenta toda una temporada. Yo, lo confieso, me he acabado llevando a casa alguna que otra tara. Pero no tardo mucho en darme cuenta. En esto de las rebajas si algo no me convence no tardo mucho tiempo en largarlo.

Las rebajas son al final de la temporada. No quiero decir esto que yo esté terminándola. Pero bien es verdad que ya estamos en 2011 y que ya cargo a mis espaldas con muchos cambios de moda. Pero lo siento, no me resigno a recortar mi nivel de exigencia. No haré caso a los carteles de Rebajas y me dirigiré con paso decidido a los de “Nueva Colección”. Porque realmente las prendas para toda la vida son una inversión. Si bien es verdad que conseguirlas requieren un esfuerzo. Requieren tiempo, paciencia, ganas y otros muchos factores que no sé si estoy dispuesto a asumir…

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4 comentarios en “Liquidación por cierre

  1. Yo compro poquísima ropa, soy muy conservador y mantengo la misma desde hace siglos, tengo ropa que me pongo de cuando tenía 13 años, así que no me rijo por esas festividades y en el campo afectivo me pasa igual, de vez en cuando apetece coger alguna prenda nueva pero siempre recuerdas que lo que tienes es de una calidad inmejorable y te lo ha demostrado a lo largo de los años, así que me quedo contento con mi ropa antigua.

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