Un fin de semana en la provincia de Cáceres

La provincia de Cáceres es un destino cargado de Historia y naturaleza. En este post te cuento una pequeña escapada de dos días y medio a Cáceres, Trujillo y Guadalupe que he hecho este verano.

Trujillo

Durante el fin de semana Trujillo fue nuestro centro de operaciones. Su situación prácticamente a medio camino entre Cáceres (a 30 minutos) y Guadalupe (algo más de 1 hora) nos sirvió para movernos a uno y otro destino. Al igual que en Cáceres, la Plaza Mayor es el punto de partida de todos los itinerarios. El monumento a Francisco Pizarro, la enorme iglesia de San Martín y la rica decoración de sus palacios nos dejó boquiabiertos. De la plaza parten numerosos free tours de los que puedes tener información en la Oficina de Turismo. Nosotros decidimos ir por nuestra cuenta y perdernos por sus callejuelas. Subimos por la Cuesta de la Sangre donde está una iglesia convertida en centro de interpretación sobre las figuras de la localidad vinculadas a la conquista de América.

Desde allí y por la calle Ballesteros se sube al Castillo, una impresionante construcción que domina la ciudad y que recientemente ha atraído todas las miradas después de haber acogido el rodaje de Juego de Tronos. El interior del Castillo me decepcionó bastante. El único atractivo que ofrece son las vistas desde las almenas pero no cuenta con ni un solo medio interpretativo (cartelería, paneles, audioguías) que te den una idea del espacio patrimonial en el que te encuentras. El interior de la fortaleza acoge la ermita de la Virgen de las Victorias, imagen que se asoma a una ventana y es visible desde la Plaza. Bajando del castillo otros monumentos de interés como la Casa Museo de Pizarro o la Iglesia de Santa María la Mayor. Desde la plaza de los Moritos cercana a este templo se puede ver desde arriba el templo de San Francisco de la Coria, actual sede del Museo de la Coria y que tiene una iglesia derruida después de que las monjas abandonaran el convento en el siglo XIX. Nos quedamos con las ganas de ver el Cementerio de la localidad pero por horarios nos lo encontramos siempre cerrado.

¿Dónde comer en Trujillo?

Sin duda, uno de los descubrimientos del viaje fue la Alberca Asador del chef Mario Clemente, un sitio con excelentes precios, comida de calidad y camareros muy atentos. El patio es muy agradable y te ofrecen tanto un menú degustación de alrededor de 20 euros como una completa y variada carta. Gracias a los Viajes de Claudia por la recomendación.

¿Dónde dormir?

Como os comentaba elegimos Trujillo como centro de operaciones por su ubicación entre Cáceres y Guadalupe, lo cual nos permitía visitar durante el día otro destino y volver para dormir. Escogimos los apartamentos Plaza Sandra, modernos, funcionales y a 2 minutos de la Plaza Mayor pero con zonas de aparcamiento cerca. También contaba con una piscina pequeñita donde refrescarse.

¿Dónde aparcar en Trujillo?

Nosotros aparcamos sin problemas en la Plaza del Altozano, a dos minutos de la Plaza Mayor.

Cáceres

La capital era ya un destino atractivo por su increíble casco histórico pero la inauguración en 2021 del nuevo Museo Helga de Alvear la ha convertido en una visita imprescindible. Detrás del museo está la figura de la coleccionista alemana casada con un extremeño que ha creado, en 50 años y partiendo de la nada, la mayor colección privada de arte contemporáneo expuesta en Europa. Solo por conocer el edificio, obra del arquitecto Emilio Tuñón, vale la pena la visita. El autor de otros edificios de referencia como el MUSAC en León o el Museo de las Colecciones Reales de Madrid nos sorprende con un espacio que parte de un estrecho callejón para desenvolverse como una escalera que une las zonas antigua y nueva de la ciudad. Dentro del Museo: Picasso, Marina Abramovic, Tàpies, Francis Bacon, Fernando Botero, Louise Bourgeois, Daniel Canogar, Luis Gordillo, Carmen Laffón, y una interminable lista de primeros espadas. ¿Lo mejor de este nuevo equipamiento cultural?: la amabilidad del personal de sala. Puede sonar a tópico, pero es que te deja alucinado el trato. La entrada es gratuita y es indispensable reservar aquí.

Además del nuevo museo, Cáceres te invita a adentrarte en las callejuelas que parten desde su Plaza Mayor. Te recomiendo pasarte por su Oficina de Turismo porque te diseñan un itinerario personalizado en función al tiempo del que dispones. Yo estuve pocas horas por lo que mi paseo comenzó en el arco de la Estrella para llegar a la Plaza de Santa María y echar un vistazo a la Concatedral. Justo al lado, en la plaza de San Jorge, la iglesia de San Francisco Javier, una de las fachadas más representativas de la capital cacereña. Subiendo por la Cuesta de la Compañía se va a parar a la plaza de las Veletas donde está el Museo Provincial de Cáceres, de entrada gratuita y que acoge una completa colección de arqueología, pintura y etnografía. Vale la pena entrar en el Museo solo para descubrir el enorme aljibe medieval que se esconde bajo sus cimientos. Comunicado por un pasaje se accede a la Casa de los Caballos donde está la sección de pintura del equipamiento. Al salir del Museo, la primera calle a la derecha da acceso al Barrio de San Antonio, antigua Judería de la ciudad. Su morfología con calles estrechas, calles encaladas y llenas de flores nos llevan a la Ermita de San Antonio, con un bonito mirador sobre la ciudad. Desde este punto lo mejor es perderse por las calles estrechas y descubrir los rincones del casco antiguo.

A pocos kilómetros de la ciudad, y si te interesa el arte contemporáneo, no puedes perderte el Museo Vostell de Malpartida.

¿Dónde comer en Cáceres?

Nuestros amigos cacereños nos tenían guardadas buenas recomendaciones gastronómicas. Torre de Sande es la versión accesible de Atrio, el restaurante que hace 35 años puso a Cáceres en el mapa de la gastronomía española. El Corral de las Cigueñas o la Cacharrería son ideales para una copa o un café.

¿Dónde aparcar en Cáceres?

Lo mejor es dejar el coche fuera del centro. Nosotros encontramos aparcamiento fácil en la Calle Trujillo y desde ahí dimos un paseo muy agradable de 10 minutos a la Plaza Mayor pasando por la Parroquia de Santiago el Mayor.

Guadalupe

Guadalupe es uno de esos lugares imprescindibles que hay que visitar para comprender mejor la Historia de España. Tenía muchísimas ganas de conocerla desde hace años pero su situación algo apartada no me brindó nunca la oportunidad de visitarla. Está a poco más de hora y cuarto de Trujillo. Encaramada en la Sierra, toda la localidad gira en torno al Monasterio de Guadalupe un inmenso edificio que durante siglos fue centro espiritual de Castilla. El descubrimiento de la talla de la virgen y la protección de la monarquía hizo que el conjunto arquitectónico creciera a lo largo de los siglos. Visitar la iglesia es gratuito. El resto del monasterio requiere la compra de una entrada (5 euros) que se debe adquirir en el momento (no hay reservas). Todas las visitas son guiadas, con una duración de 45 minutos y se recorre el Claustro Mudéjar (con el famoso templete en el centro), el Tesoro de la Virgen (con la colección de coronas y joyas de la imagen), la impresionante Sacristía (una de las obras cumbre de Francisco de Zurbarán) y tres pequeños museos: el de pinturas, el de textiles y de libros de canto.

Además de esta zona del Monasterio uno se puede asomar a los claustros de la Hospedería de Guadalupe, un hotel gestionado por los propios monjes. Justo en frente de la iglesia también está el Parador de Turismo que ocupa el edificio de un antiguo colegio del siglo XVI. Junto a él, el Mirador del Parque de la Constitución ofrece unas vistas inmejorables. Un paseito por el Arco de Sevilla y la Plazuela de los Tres Chorros también te dará una idea del encanto de un pueblo de poco más de 1800 habitantes.

¿Dónde aparcar en Guadalupe?

No hace falta que te diga que te olvides del coche en sus estrechas calles. Lo mejor es que aparques aquí y des un paseo de poco más de 5 minutos.

¿Dónde refrescarse en Guadalupe?

Ese día optamos por llevarnos un picnic y comer y darnos un baño en la Piscina Natural la Nutria de Cañamero, un espacio natural increíble a 15 minutos de Guadalupe. Es un río muy tranquilo con zonas de merendero y sombra. Dando un corto paseo se puede ver una cueva con pinturas rupestres.

Publicado por Adrián Yánez

Gestor cultural y periodista. Desarrollo proyectos culturales y de comunicación. Sevilla. Andalucía.

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