Apenas a 40 minutos al sur de Lisboa, el triángulo formado por la portuaria ciudad de Setúbal, las infinitas playas de Comporta y la pintoresca Alcácer do Sal es un destino que ofrece el lujo más exclusivo: la tranquilidad.
Setúbal, la ciudad de las mil opciones
Setúbal es una ciudad del área metropolitana de Lisboa. Bien conectada con la capital por el tren y con un enorme puerto que la convierte en una de los centros económicos más importantes de Portugal. Pero además es un lugar muy atractivo por diversos motivos: alojamientos económicos (incluso en agosto), un interesante patrimonio monumental, maravillosas playas a dos pasos y muchos restaurantes a buen precio. En nuestras diferentes escapadas a esta zona, la hemos escogido como centro de operaciones y siempre ha sido un acierto.
¿Qué ver en Setúbal?
Setúbal es una de las ciudades más grandes de Portugal, pero su parte histórica es absolutamente accesible a pie. Todos los puntos de interés están a una distancia muy razonable. La ajardinada Avenida de Luisa Todi (a la que da nombre una célebre cantante de Ópera del XVIII), paralela a la línea costera, vertebra toda la ciudad. A un lado el Mercado de Livramento, un aténtico espectáculo para los sentidos, con una impresionante arquitectura, preciosos paneles cerámicos y lleno de productos frescos que lo colman de autenticidad. Al otro lado, la Plaza Bocage, el epicentro de la ciudad con la Iglesia de San Julián, el edificio del Ayuntamiento y otras dependencias municipales que destacan por sus vivos colores y esculturas gigantes (como la de un gato) sobre la fachada. Desde esta plaza parten todas las calles peatonales con la zona comercial que llevará tus pasos hasta la Catedral de Santa María de Gracia, desde ahí puedes subir saliendo de la zona antigua por la Porta do Sol hasta el Mirador de San Sebastián.







Un poco más alejado del centro, otros dos monumentos capitales: La Iglesia de Jesús, uno de los primeros ejemplos de la arquitectura manuelina en Portugal y el Fuerte de San Felipe, un increíble conjunto defensivo con impresionantes vistas sobre la ciudad y la costa.




Las mejores playas
Las únicas playas urbanas de Setúbal son Praia da Saude y Praia de Albarquel. A la primera se accede a través de un agradable paseo por el Jardín de Saude, justo al lado del puerto y de ahí conecta con el Parque de Albarquel, lleno de vida por los puestos de comida, pistas deportivas y los antiguos edificios industriales con preciosas pinturas murales. Cuando la marea está baja es fácil caminar entre las rocas para llegar a la vecina Playa de Albarquel, bastante más espaciosa. En verano y por cercanía a la ciudad ambas playas suelen tener mucha gente y en realidad no dan directamente al mar abierto, si no a la desembocadura del río Sado, que sale al Oceano Atántico entre Setúbal y la Península de Troia.



Para explorar playas más salvajes, muy cerca de Setúbal, te recomendamos las del Parque Natural de Arrábida, que están a menos de 20 minutos de la ciudad. En verano cortan el tráfico privado a esta zona y lo más cómodo es llegar en los autobuses urbanos que se toman en la Avenida Luisa Todi y se paga directamente al conductor. El 4474 te lleva directamente a Praia de Figuerinha, que es una playa familiar con todos los servicios. Si quieres algo más tranquilo, puedes caminar un poco más hasta Playa de Galapos o su hermana pequeña Galapinho. Y si ya eres un friqui de las playas salvajes, continúa caminando hasta Praia Dos Coelhos, una calita de agua cristalina y un acceso un poco más complicado.


Otra opción, es cruzar el Rio Sado en Catamarán. Justo en frente de Setúbal están las infinitas playas de la península de Troia, que conectan con Comporta, de la que hablaremos más adelante. El catamarán sale cada 30 minutos del Puerto de Setúbal, consulta los precios y horarios en https://www.atlanticferries.pt/ Cuando te bajas en la Marina de Troia te encontrarás con una auténtica ciudad con hoteles, campos de golf, pistas deportivas y comercios de lujo. Las playas junto a los hoteles suelen estar más masificadas, pero si caminas hacia el sur, además de ver selectas villas de diseño, llegará un momento en el que estés completamente solo en la playa. A partir de Praia do Galé comienzan kilómetros y kilómetros de arenal virgen que conectan con Comporta.
¿Dónde comer?
Si quieres un sitio auténtico de pescado, junto al puerto encontrarás O Alface, muy recomendable para mediodía. Para una cena en un sitio más elegante, con buenos vinos y de tapas más elaboradas nos encantan Ú topico Na Baixa, en una agradable plaza del barrio bohemio de Troino o la terraza de Tapas Na Baixa, en la misma avenida de Luisa Todi.
Comporta, el lujo de la tranquilidad
Si buscas Comporta en Google Maps y le das a la opción de satélite quizás te sorprenda encontrar una minúscula aldea en mitad de absolutamente nada. Y eso es precisamente lo que hace a este lugar tan exlusivo. Al otro extremo de la península de Troia, en plena Reserva Natural del Estuario del Sado, te encontrarás kilómetros de playas de arena blanca absolutamente vírgenes y con poquísima gente incluso en agosto. Arrozales y marismas completan un paisaje donde el slow travel es el protagonista.
¿Qué hacer en Comporta?
La respuesta es: relajarte. El principal atractivo son sus playas que comienzan donde acaban los complejos hoteleros de Troia y se prologan entre campos de arroz prácticamente hasta la población de Sines. En Praia de Comporta hay un parking habilitado, chiringuito y todos los servicios. Pero si no quieres tener ninguna sombrilla a menos de 50 metros de ti, basta con caminar un poco a la derecha o a la izquierda para quedarte completamente solo.



Pero no todo es playa, también hay otros planes… El propio pueblecito de Comporta tiene su encanto. Una aldea con un aire muy bohemio y exclusivo lleno de tiendas de decoración y moda, restaurantes y bares de copas. Te recordará a Tarifa o a cualquier otro pueblo surfero. Merceria Gomes es un ultramarinos que es un auténtica institución en la localidad. La Casa de Cultura, justo al lado, tiene un mercadillo de productos artesanales, una sala de exposiciones y un restaurante.






A 3 km de Comporta, está Carrasqueira, un pueblo famoso por su Muelle Palafítico, una impresionante construcción que los pescadores han hecho de manera artesanal con estacas de madera. Te recomiendo verlo cuando la marea esté alta. Es un lugar increíble. Otra visita obligada en Carrasqueira es esta pescadería en la que podrás ver el producto directamente traído del mar. Nosotros compramos una dorada y unas gambas de un precio y calidad estupendos.



¿Dónde comer?
El tipo de público que se aloja en las villas y hoteles de lujo de Comporta condiciona mucho la oferta gastronómica de la zona. En todo el área existen muchos restaurantes gourmets a precios prohibitivos. En la aldea de Comporta la oferta gastronómica es cara y poco atractiva. Mucho sanwich, pizza y hamburguesa a precio de oro. Para un sitio más popular y a precios más normales en Carrasqueira O Retiro do Pescador. A solo media hora, está Alcacer do Sal, donde la oferta es muy variada y a precios asequibles. Te hacemos nuestras recomendaciones de Alcacer do Sal más adelante.
¿Cómo llegar a Comporta?
La península tiene dos únicos accesos. O bien a través de una carretera que atraviesa el parque natural desde Alcácer do Sal o bien en ferry desde Setúbal. El catamarán te lleva a la zona hotelera de Troia, mientras que el ferrry te permite cruzar con tu coche a más o menos la mitad de la península. Alojarse en Alcácer do Sal o en Setúbal, donde la oferta hostelera es más económica, es una buena opción para explorar toda esta zona.
Alcácer do Sal, un pintoresco pueblo con una situación estratégica
Esta pequeña localidad presume de ser una de las más antiguas de Portugal, fundada por comerciantes fenicios que vieron en su situación geográfica en la desembocadura del río Sado un enclave estratégico. Casi 3000 años después, su posición a menos de media hora de las playas de Comporta y de la ciudad de Setúbal, la hace un campamento base ideal para explorar toda la zona. Los alojamientos en ella son todavía económicos y la oferta gastronómica maravillosa. Además, tiene distintos monumentos de interés para visitar.


¿Qué ver en Alcácer do Sal?
Lo mejor es dejar el coche en este parking gratuito y comenzar a explorar en un agradable paseo junto al río Sado. Pronto encontrarás la Plaza del Ayuntamiento presidida por el monumento al matemático local del XVI Pedro Nunes y el museo que lleva su nombre. Es una antigua iglesia transformada en un auténtico museo de Historia de la ciudad que recorre los principales eventos de Alcácer desde su fundación hasta la actualidad.




Desde ahí, puedes iniciar la subida al antiguo castillo, hoy convertido en Pousada, la versión portuguesa de nuestros paradores. Al llegar a la fortaleza te recibe la Iglesia de Santa María do Castelo, con un interesante museo de arte sacro. Este templo fue, al parecer, el escogido para la boda del rey Manuel I de Portugal con la hija de los Reyes Católicos, la infanta María. En la recepción de la Pousada puedes comprar una entrada de dos euros que te permitirá visitar parte del interior: el claustro, la antigua iglesia o las almenas del castillo. Junto a la entrada del hotel está la Cripta Arqueológica que te permitirá ver todas las civilizaciones que han pasado por la fortaleza. Desde la muralla exterior impresionantes vistas sobre la población, el río y los campos de arroz.



A las afueras de Alcácer, el Santuario de Nuestro Señor de los Mártires, antigua sede de la orden de Santiago y uno de los templos más antiguos de Portugal. Aunque suele estar cerrada también es interesante desde el exterior. De vuelta al centro la impresionante Iglesia de la Misericordia.




¿Dónde comer?
A lo largo de todo el paseo junto al río, sobre todo en la Avenida de Joao Soares Blanco, encontrarás un montón de bares y restaurantes con terrazas. Nuestro favorito es Social. Vinhos & Petiscos con una amplia oferta de tapas y vinos a un precio excelente y un trato exquisito. Con deciros que repetimos porque se nos habían quedado cosas de la carta sin probar…
En definitiva, esta es una zona todavía poco masificada y que complementa otras visitas a Portugal que puedes leer en mis otros post sobre Lisboa, Oporto, el Alentejo, 6 lugares al Norte de Lisboa o Las Islas Azores.