El Hombre es un animal político

Y Aristóteles sabía muy bien lo que decía cuando usó la palabra animal… ¿Los hombres y mujeres somos en realidad animales políticos? Si oimos lo que la gente dice a nuestro alrededor nuestra respuesta con rotunidad sería un No. Todo el mundo manifiesta estar desencantado con la política, asqueado, desengañado: «todos son iguales», «la política es una mierda», «lo único que quieren es trincar».
Pero afortunadamante no les oigo, sino que les escucho. Y más allá de sus frases hechas, de esos lugares comunes a los que todos y cada uno de nosotros hemos recurrido en alguna ocasión, lo que se esconde en nuestro interior no es un animal, es una bestia política…
Con solo mirar un poco a nuestro alrededor descubriremos diariamente miles de luchas encarnizadas por el poder. Negociaciones, pactos, dotes diplomáticas e incluso mociones de censura… Lo hacemos todos: en el trabajo, en la cola del supermercado, con nuestra pareja o nuestros amigos. Individualmente formamos un partido político, del que somos presidente, secretario general y coordinador a la vez. Respondemos únicamente a nuestros propios intereses e incluso las coaliciones que establecemos con otros partidos se someten únicamente a los criterios de una lucha por el poder.

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Mientras, al otro lado de la ciudad…

Alguien que me conozca minimamente sabe que soy un urbanita. No me imagino viviendo en un pueblo ni en el campo. Mi medio natural es la ciudad. Me obsesionan las ciudades, la mia y las demás, como funcionan, como sobreviven, a dónde van y de dónde vienen.
Metrocentro, Blackberry, Esquire, Metro, Twitter, Cardigan, Trench, Facebook, Sahariana, Restaurante Hindú, Retenciones, Wifi, Estrategias, Participación,Weekend bag, Escapada, Carril bici, Área Metropolitana, Ikea, Sevici, Intermodalidad, Metropol-parasol… Además de palabras pedantes, son palabras de un mundo que me gusta y que me cabrea, pero que en definitiva es mi mundo.
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De Grandes Arquitectos: Constantino el Grande y sus no menos Grandes sucesores…

Constantino el Grande fue un señor, emperador romano para más señas, que viendo cercana su muerte se convirtió al cristianismo y con él, consecuentemente, lo haría todo su Imperio. Él también fue un arquitecto, aunque más que un arquitecto de interiores fue un gran creador de escenografías. Se decidió a transformar a una Roma que había sido durante siglos la capital de un Imperio Pagano, en una Roma llena de Basílicas: San Juan de Letrán, San Pedro del Vaticano, San Pablo, empezaron a gestarse en esta época de las llamadas Basílicas Constantinianas. De manera paralela, este gran arquitecto de ciudades, se fue al otro extremo del mundo, a una pequeña aldea llamada Bizancio enclavada en el lugar más maravilloso sobre la Tierra. Donde Oriente y Occidente se dan la mano, donde Asia y Europa rozan sus labios, fundó una ciudad con su nombre: Constantinopola.Y desde entonces, nada volvió a ser lo mismo para el mundo…
Como buen arquitecto, Constantino se dedicó a transformar el mundo y su empeño fue conseguir que una vez acabada su obra nadie se acordara de lo que había antes de él. Fue por eso que a Constantino en su lecho de muerte le dió por convertirse en arquitecto de interiores, mirar hacia su propia alma y descubrir que quería ser cristiano. Pues bien, se supone que, en ese lecho mortuorio, escribió o mandó escribir, un testamento en el que hacía del Obispo de Roma su sucesor en los derechos de los emperadores romanos. Este testamento, que siglos depués ha sido declarado falso, probablemente se escribió unos 500 años después de la muerte de Constantino para justificar dos hechos: que el Obispo de Roma era la cabeza de la Iglesia y se situaba por encima del resto de los obispos y que, por otro lado, el Vicario romano tenía derecho a elegir quiénes serían el emperador y los reyes, puesto que ese derecho le vino dado por el mismísimo Constantino. De esta manera la Iglesia comenzaba a construir su gran obra arquitectónica…

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De Comunicación, Arquitectura e Ingenierías…

Para la RAE, que tanto sabe de estas cosas, hay dos tipos de Comunicación. Cuando la Comunicación es entre personas, Comunicar es…
1. tr. Hacer a otro partícipe de lo que uno tiene.

2. tr. Descubrir, manifestar o hacer saber a alguien algo.
Y os preguntaréis, qué tiene que ver esto de la Comunicación con la Arquitectura, con la Arquitectura de mi interior… Pues que no solo las personas se comunican, sino que la Comunicación es también entre cosas y ahi, según la RAE la Comunicación es:
1. Unión que se establece entre ciertas cosas, tales como mares, pueblos o casas, mediante puentes, pasos, crujías, escaleras, vías, canales, cables y otros recursos.
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De la Gastronomía sevillana. Especialidad: tapa de queso.

¿De qué se compone un menú sevillano? La coctelera de la ciudad gusta de sabores en contraste… En esta ciudad no existen los términos medios y todo es blanco o negro, dulce o salado, y bien separadito, que ni siquiera se rocen unos ingredientes con otros. El plato estrella de la casa es, sin duda, la tapa de queso, un queso inevitablemente muy muy curado, la mayoría de las veces incluso rancio. Prueba del carácter mimético de la gastronomía sevillana es cómo se cumple el dicho «de lo que se come se cría». Y observamos como la forma triangular de la tapa de queso ha asaltado las patillas de muchos de los consumidores de la urbe.

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